martes, 1 de diciembre de 2009

INFIEL

La infidelidad, hablemos en plata, es una putada.

Me han sido infiel varias veces, y una de las cosas que más detesto de la infidelidad es la cara de gilipollas que se te queda cuando la descubres. Otra de ellas es, aunque nunca me ha pasado, cuando la gente niega una infidelidad que tiene delante de sus narices.

Este verano me fueron infiel. Creia que pasaria mucho tiempo antes de poder escribir sobre ello. Pero por lo visto no. Aqui estoy declarando que soy una cornuda por internet. En fin, qué más da, eso tampoco me quitará los cuernos.

Lo que más coraje me dio de la infidelidad era la chica con la que me habian engañado. Cuando te dicen que tu pareja te engaña, te lo imaginas con una tia despampanantemente wenorra, con dos tetas como dos carretas, un culo sin celulitis, un cutis perfecto y vestida como una fulana.
Pues resulta que no, que mi novio cuando decidió engañarme tuvo que hacerlo una de las chicas más feas, horteras, pavas y planas de su pueblo. Debo reconocer, que eso me cabreó. Pero en fin, algo tendria, si, según él "habia quimica".

Pero bueno, qué le vamos a hacer. Fulanas feas hay en todos lados.